Productos terminados IV

¡Hola a todos! Hoy toca un nueva tanda de productos terminados. Me gusta mucho escribir este tipo de entradas porque puedo hablaros de productos de los que no he podido hacer una reseña y, aun así, poder daros mi opinión sobre ellos, ya sea buena o mala. Ésta va a ser una entrada bastante larga, como suelen ser todas mis entradas  de esta temática, pero he pensado que a partir de ahora esto va a cambiar: voy a escribir estas entradas más a menudo y así no se me acumularán tantos productos y no tendré motivo para hacerlas eternas. También dejarán de aparecer productos de los que ya he hablado en otros productos terminados, para que no se haga repetitivo. Bueno, ¡empecemos!

Cabello:

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– 2 botellas de el vinagre de frambuesa para el cabello de Deliplus: Ya os he hablado de este producto otras veces, tanto en entrada de productos terminados como en la de mi rutina capilar. Me encanta, lo uso siempre desde hace mucho y así seguirá siendo mientras lo vendan. Me aporta brillo al cabello y me ayuda a controlar la grasa del cuero cabelludo.

– El champú y la mascarilla de Technica de Vitely’s color: Este combo de champú y mascarilla me gustaron mucho (también aparecen en la entrada de mi rutina capilar), me han ayudado a mantener el color y el pelo sano. Pero no voy a repetir, porque me resultan difíciles de encontrar y en mi afán por probar cosas nuevas creo que he encontrado los productos perfectos para mi cabello, de los cuales ya tengo la reseña escrita y la publicaré pronto.

– Champú Johnson’s baby: Lo compré básicamente para limpiar las brochas. Quería un champú que fuera suave y este siempre lo venden como tal. No me ha disgustado en absoluto, pero tiene un problema, y es que hace muchísima espuma y eso para las brochas tupidas es un horror, tardaba mucho tiempo en enjuagarlas. Ahora me he pasado a las pastillas de jabón; de las que he probado, las mejores para mí son las de la marca Lisa, que son de glicerina y 100 % naturales. Prácticamente no hace espuma y limpia muy bien todo tipo de brochas sin dejar ningún olor ni tacto extraño. Las recomiendo mucho.

– Aceite de almendras de Deliplus: A pesar de que está pensado para hidratar la piel, yo solo lo usé para el cabello. Lo aplicaba de medios a puntas a modo de tratamiento pre lavado y siempre noté la diferencia, el pelo más hidratado, suave, brillante y con menos encrespamiento. ¿Por qué he dejado de usarlo? Pues porque me entró la paranoia. Al empezar a teñirme de pelirrojo mi principal preocupación era mantener el color, ya que es uno de los tintes que más intensidad pierde, y buscando leí que el aceite de almendras hacía que el pelo escupiera más el tinte. Por entonces me quedaba muy poco de este producto e intenté comprobarlo; no logré corroborar si es algo cierto, pero yo no me fié. Así que me pasé al aceite de coco, que además de que no he leído nada contra él en ese aspecto, tiene una textura menos pesada que me es más agradable, e incluso con mucho cuidado puedo usarlo como si fuera un sérum de acabado para darle mas brillo al cabello. Ah, y además, el que compré es 100% natural, que no es algo que me obsesione, pero en el tema del cuidado capilar lo estoy teniendo bastante en cuenta últimamente.

Cuerpo:

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– Desodorante de Nuxe Body: Sé que el tema desodorantes no interesa a mucha gente, pero como a mí me gusta leer sobre este tipo de productos siempre lo meto por aquí. Yo tengo que empezar a reconocer que tengo un problema, y es que siento una extraña repulsión hacia ellos. Bueno, más bien hacia su olor; no puedo con ello, no sé por qué pero es algo superior a mí. Pero como todo el mundo, necesito usarlos por razones obvias, así que siempre estoy en constante búsqueda de uno que no me haga sentir incómoda, por decirlo de alguna forma. Éste en un principio me gustó, su olor era como de los típicos productos que huelen a almendras, pero como con todos acabé desarrollado esa manía hacia él y no voy a repetir precisamente por eso, no porque no sea eficaz, que lo es y mucho, aunque no sea una persona que necesite ningún tipo de protección especial con este tema.

– So White de Lush: Este jabón me tiene enamorada. Es una edición especial de Navidad y es una pena tener que esperar todo el año a que vuelva, si es que vuelve. Huele a manzana, no a las manzanas dulces hechas al horno, sino a cuando te las comes a mordiscos, que sientes ese olor tan fresco. Pues eso es lo que hueles al usar ese jabón, es como manzana fresca hecha líquido; a mí me encanta, aunque también hay que tener en cuenta que las manzanas son una de mis frutas favoritas y eso puede que influya.

– Fairy Ring de Lush: Al ser un jabón sólido ya no queda nada de él que os pueda enseñar, pero tenía forma de seta, como una casa de los Pitufos y era gigante. De ahí te cortaban los trocitos. Es, si no recuerdo mal, de una edición de Halloween de 2014. Su olor me encantaba: olía a jazmín y aceite de yalang yalang. Ya he dicho muchas veces que los jabones sólidos de Lush son mis favoritos, me gusta mucho la sensación que dejan en la piel; tan solo me gustaría que fueran un pelín más hidratantes.

– Body Spray Rosa Blanca de Deliplus: Poco voy a decir de este producto a parte de que me conquistó su olor, pero al llegar a casa y ver que la formulación contenía muchísimo alcohol ya predije lo que me pasaría. Un día de verano, estando en casa, me lo eché en brazos y piernas para refrescarme y a los cinco minutos me picaba tod, llegándome a salir ronchas. Tengo la piel del cuerpo sensible y la de las piernas tirando a secas, así que echarles alcohol no fue muy buena idea, porque este Body Spray es básicamente eso, alcohol.

– Geles de baño Dulce Gourmand de Deliplus (Strawberry Cupcake/ Pistachio Macaron/ Brownie Cupcake/ Lemon Macaron): Compré este pack por la presentación, y la verdad es que no resultaron estar nada mal. No le aportaron ningún beneficio especial a mi piel, pero los olores de limón y pistacho me conquistaron.

Rostro:

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– Limpiador Herbalism de Lush: Tengo una relación amor/odio con este producto. Lo usaba todas las mañanas y me parece que cumple muy bien su función: limpia la piel en profundidad, sin dejarla nada tirante. Sin embargo, tiene un pequeño inconveniente que hace que no vaya a repetir: la textura es algo particular y no he conseguido hacerme con ella y, además, sentía que desperdiciaba mucho producto porque se desmenuza mucho al usarlo. Esto es algo muy personal y, obviamente, para quien esto no sea un problema es un muy buen producto.

– Effeclar k de La Roche Posay: Esta crema es un básico para mí, tengo una entrada bastante completa sobre ella si queréis conocer en mayor profundidad mi experiencia con ella, pero básicamente os digo que mi piel cambia por completo cuando la uso. Esta más lisa, suave, libre de imperfecciones y me equilibra la producción de grasa de la zona T. Vamos, que voy a repetir siempre que mi piel la necesite.

– Contorno de ojos de Basic de la colección Stockholm: Este es un ejemplo de que cuando me empeño en gastar algo lo consigo, aunque he de decir que este producto no me ha aportado mucho, pero al ser en formato roll-on con bola metálica y contener pepino, el efecto refrescante que me aportaba por las mañanas era de agradecer. Aun así no noto que me haya hidratado ni dejado más tersa la zona, es un ni fu ni fa en toda regla.

– Stick con protector solar 50 para zonas sensibles de Vichy: Al principio me gustó mucho, pero poco después noté que le había cambiado la textura y me resultaba mucho más denso que al principio. Puede que esto se deba al cambio de temperatura, ya que en verano estaba más blando y podía aplicarlo bien, pero al bajar las temperaturas se puso más duro y se aplicaba a parches muy densos. He decidido no repetir, es un producto que quería usar todo el año pero está claro que solo me funciona en verano.

– Agua micelar de Deliplus: No me ha gustado en absoluto. Deja una sensación muy pegajosa en la piel y no me gusta cómo me noto la piel después de usarla; además, como se me meta en los ojos me escuecen a rabiar. No voy a repetir, hay mil mejores en el mercado que son efectivas y económicas, como la de Garnier, que me encanta.

– Agua micelar de Diadermine: Fue mi primera agua micelar cuando apenas conocía ni estaba extendido este concepto, y es uno de los desmaquillantes que más me gusta usar cuando llevo un un look poco cargado. Siento que de verdad, además de desmaquillar, calma e hidrata la piel. Noto que a la larga me la deja muy suave y si hay algún granito se cura antes. Después de haber probado muchas, me quedo con esta y la de Garnier.

– Tonico Tea Tree Water de Lush: Este es uno de los pocos productos de la marca que he probado y no me a gustado, en este casa me ocurre que no noto ningún efecto  cuando lo uso, es lo mismo que si me echara agua, no me ayuda a controlar la grasa ni a curar antes los granitos. No me ha gustado y no repetiré; no me ha hecho ninguna reacción extraña, simplemente no me ha hecho nada ni bueno ni malo.

– Tónico refrescante de la línea My skin de Essence: De toda esta línea tengo una entrada donde os hablo a conciencia de cada producto y mi experiencia con ellos, así que aquí resumiré un poco la información y si os pica la curiosidad no dudéis en consultar la otra entrada.

De este tónico puedo decir que me gustaron mucho los resultados: piel más suave y fina tanto al tacto como a la vista, pero que al contener alcohol me producía un leve cosquilleo que no me gustó. Además, estoy intentando dejar de usar tónicos y productos que contengan alcohol, ya que considero que a la larga no le hacen bien a mi piel (ojo, a la mía, que ya sabéis que cada piel es un mundo). Bueno, pues eso, que me gustaron los resultados pero debido a estos inconvenientes he decidido no repetir, pero no es mal producto.

-4 en 1 cleansing cream de la línea My skin de Essence: Este producto sí que no quiero volver a verlo, porque sí que limpia en profundidad, pero me escuece muchísimo en la piel. Se puede usar como limpiador diario o mascarilla, pero ni de la primera ni de la segunda manera conseguí aguantarlo y acabé usándolo semanalmente o cuando quería hacer una limpieza más profunda para poder terminarlo. Ni repito ni lo recomiendo.

– Crema matificante de la línea My skin de Essence: Esta crema tampoco me gustó nada, me daba la sensación de que se quedaba ahí sobre mi piel sin absorberse nunca y taponando los poros. Me dejaba un tacto súper artificial. Ni siquiera he llegado a terminarla, la usé mientras duraron los demás productos de la misma línea y entonces ya la aparté. Es un horror de producto; de nuevo, ni repito ni la recomiendo.

Maquillaje:

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– Dream Fresh BB Cream de Maybelline: Tengo una reseña sobre ella donde os cuento mi experiencia con todo detalle, pero en resumen os diré que me ha gustado. Aguanta unas cuantas horas sin sacar brillos y si se matifica a mí ni me llegan a salir, tiene un SPF del 30 y un acabado muy natural. Por el único motivo que no repetiré con ella es por el subtono rosado que tiene, que me sienta muy mal, pero por lo demás es muy recomendable.

– Maquillaje en polvos de Maderas de Oriente en el tono 05 Morisco: Recuerdo que compré este producto por nostalgia, ya que es la marca de maquillaje que usaba mi abuela, tenía hasta el perfume. Si conocéis la marca sabréis que todos los productos tienen ese olor tan característico, y por ello me recordaban tanto a ella. Los compré al iniciarme en el maquillaje y no acerté nada con el tono, porque me quedaba bastante subido. Aun así los he ido gastando como polvos matificantes, pues como base me quedaban oscuros y el acabado aterciopelado me marcaba mucho los poros. He comprado unos en el tono más claro, y no porque me hayan gustado en exceso, sino por lo mismo que he dicho antes: nostalgia. Me gusta tenerlos porque me traen recuerdos y los uso muy de vez en cuando, porque tengo mil polvos que acabar. No es un producto muy caro, así que me gusta permitirme este capricho tonto de tenerlos por tener.

– Trío de correctores Forget it 3 in 1 de Essence: ¡Qué contenta estoy de que por fin este producto esté en una entrada de este tipo! No me ha gustado nada porque se trabaja fatal, sobre todo el tono verde que es muy llamativo, y me costaba mucho de integrar. Los otros tonos corregían, bien pero también se trabajaban fatal. Es otro de esos productos de mis inicios, pero quise acabarlos porque soy muy cabezona con este tema. Es obvio que no repetiré.

-Colorete soufflé touch tono 010 Fresh Apricot de Essence: Este colorete lo tiro porque se me puso malo, perdió su textura como de mousse, se volvió líquido y se le separaron los componentes. Es extraño, porque lo compré junto con otros dos tonos y esos siguen en perfectas condiciones. Creo que la marca los retiró hace tiempo, puede que fuera por eso y porque no es que sean un producto genial. Yo soy muy fan de los coloretes y algunos productos de labios de Essence, pues tienen una buena relación calidad-precio, pero estos no se trabajaban nada bien; son muy difíciles de difuminar. La verdad es que tengo los otros dos tonos un poco aparcados, aunque de vez en cuando les meto caña a ver si consigo acabarlos.

– Colorete sorbete 01 smoothie operator de la colección Fruity de Essence: Este colorete es igual al anterior, pero de una edición limitada. Este he conseguido acabarlo, pero además de la dificultad a la hora de trabajarlo se le añadía el fuerte olor, como frutal, que le pusieron en honor al tema de la colección. De verdad que no entiendo porque lo hacen, porque además era un olor muy artificial y nada agradable.

Ojos:

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– Máscara Get Big! Lashes volume Boost de Essence: No me ha gustado, porque yo ya tengo claro que si las máscara no son waterproof no me funcionan bien y siempre me dejan residuos en la ojera o cosas de este estilo. Ésta me gustó porque realmente aportaba volumen, pero si se me ocurría rascarme los ojos, que lo hago a menudo, montaba una que ya podía ir a desmaquillarme porque el ojo panda era inmediato. Por eso decidí probar la versión resistente al agua, de la que os hablo a continuación.

– Máscara Get Big! Lashes volume Boost waterproof de Essence: Esta, al igual que la otra, me dejaba un efecto en las pestañas que me gustaba mucho, pero lo de waterproof es una mentira como una casa. Se me corría igual que la otra, así que visto el fracaso tiré la toalla con estas máscaras.

– Máscara incolora hidratante de Belcils: Me llamó la atención por eso de usar máscara y a la vez tratar las pestañas al mismo tiempo, pero no noté mucho efecto. La usaba los días que no me maquillaba, que son unos cuantos, porque a pesar de ser incolora me rizaba un poco las pestañas y me abría la mirada, así a pesar de no ir maquillada se me veía la mirada más despierta. No repetiré porque, como os digo, no era mucho lo que me aportaba.

– Blackmania carbon black liquid eyeliner de Essence: A comparación del anterior, este me ha parecido horrible. No terminaba nunca de secarse, se movía con nada y aun así te tenía la piel como si te hubieras pintado con un rotulador. Es una castaña y se había salvado de la papelera porque se quedó olvidado en un rincón, pero al hacer limpieza apareció y de esta no pasa.

– Crystal eyeliner en los tonos 02 dazzling silver y 07 get ready! de Essence: Esto es la típica chorrada que se compra una cuando hacen rebajas en Essence y hay productos a un euro. Piensas que lo usarás, que es barato y que por qué no. Total, que al final se han secado con apenas unos usos, como mucho dos o tres, y a la basura que se van. No eran bonitos, se aplicaban a pegotes y quedaban fatal.

– Eyeliner fluido de Basic: Es uno de los eyeliner fluidos más negros, opacos y resistentes que he tenido, una pena que ya no se pueda conseguir. Era uno de esos productos low cost que merecía mucho la pena. Lo único malo era el pincel, que no era muy preciso, pero usaba el producto con otro y problema solucionado.

Labios:

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– Volume&gloss lip maximizer en el tono 002 bubblegum de Essence: Es el típico producto que contiene mentol y hace que se te hinchen los labios; lo compré por probar, hace mucho, pero nunca pude soportar esa sensación. Ahora he decidido tirarlo. Hice limpieza y es uno de esos productos que todavía no entiendo que hacía guardado, puede que fuera porque dejaba un tono bonito y me daba pena tirarlo.

– Glosses de Yves Rocher Pretty Parme/ Framboise Jelly:  Este par de glosses hacía mil años que estaban en mi cajón; los iba usando, pero nunca se acababan. Ahora que les queda muy poco he decidido tirarlos y no se han puesto malos, por increíble que parezca. Pero es que yo y los glosses no nos llevamos mucho últimamente, la verdad, y además tengo mil mejores para ir gastando.

– Lip Gloos en el tono Mango Papaya de Hawaiian Tropic: Con este producto no sé que ha pasado. Lo compré junto al rojo, y ambos me gustaron a pesar de ser glosses; huelen muy bien, dejan ambos un tono bonito y además tienen un SPF del 25. Tampoco son muy pegajosos e hidratan bien. Pero este, en cuestión de dos o tres meses, empezó a oler raro cuando del otro aún me queda y está perfectamente. No entiendo por qué este se ha puesto malo tan rápido, lo guardé junto a los glosses anteriores y por eso no la había tirado antes, pero esta vez no se salva.

– Lip Blam en el tono 02 Very Cherry de la colección Fruity de Essence: En mi afán por terminar productos me propuse acabar con este, y he de decir que no está mal. Hidrataba bien y tenía un olor agradable, pero aunque pudiera volver a comprarlo no lo haría, pues hay mucho mejores en el mercado.

– Lipsmacker de Spirit y Fanta de Strawberry: De esta marca ya he hablado antes, pero con bálsamos de distintos sabores. Mantengo lo de que me parece una pasada el que huelan y sepan exactamente a los refrescos que “imitan”, pero en el tema de la hidratación me he dado cuenta de que son un engaño. En un primer momento parece que te dejan el labio bien, pero a la larga te das cuenta que terminas aplicándote el producto casi cada dos horas para poder mantener esa hidratación. Terminaré los que tengo; de hecho, uso los que me quedan de vez en cuando, pero cuando los termine no repetiré porque he encontrado bálsamos que me hidratan el labio de forma duradera.

– Labial 042 Vigour de Rimmel London: Este labial tiene un tono muy curioso, es rojo clarito y contiene pequeños destellos dorados que en la barra son muy evidentes, pero que una vez aplicado no se aprecian tanto. Dejaba un tono bonito, pero no aguantaba mucho puesto. Lo que sí aguantaba eran esos destellos que, una vez desaparecido el color, seguían ahí y eso dejaba un efecto horrible. Lo terminé usándolo esos días que sabía que no iba a llevarlo mucho tiempo puesto para evitar que me ocurriera esto que os digo. No repetiré con él.

– Lip Gloss Pocket Rocket en el tono Eric de Urban Decay: Tiro este producto prácticamente nuevo porque lo compré sin haber podido testarlo antes. Lo compré hace ya mucho tiempo en unos precios locos de Sephora, me costó 5 euros y cuando lo vi pensé: “¡Jo, un gloss de esta marca a tan buen precio es una ganga!”. Además el color, rojo, se veía muy bonito en el envase. Pedí ver el tester pero no lo tenían, así que su bajo precio me cegó y lo compré de todas formas. Fue al llegar a casa cuando vi que había cometido un error: el color en mis labios no se veía rojo (bueno, al menos no el típico rojo, sino un rojo teja muy anaranjado que me hacía los dientes mega amarillos). Vale que no soy Miss Dientes Blancos, pero el efecto óptico era exagerado. Y luego estaba el olor: olía fatal. ¡Cómo un producto nuevo podía oler tan mal! Pensé que estaba pasado, pero no. Busqué por Internet y leí que el olor era así porque contenía feromonas o no sé qué rollo raro. Total, que entre el color y el olor quedo relegado al rincón de los glosses hasta que el día de limpieza lo saco a la luz. De esta entrada, se va directo a la papelera.

Uñas:

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– Quitaesmaltes de coco y papaya de Essence: Me gusta mucho cómo huele. Como todos los quitaesmaltes huele a eso a quitaesmalte, pero este tiene un olor de fondo distinto, ya no sé si de coco o de papaya, que hace que el olor no sea tan químico y fuerte. Siempre que puedo repito, ya sea con este o con el otro que huele a frutas del bosque (o a algo parecido).

– Quitaesmaltes instantáneo de Deliplus: Me gusta para los días que tengo pereza o voy con prisa porque acabo enseguida, pero la verdad es que tiene muy pocos usos. Si quieres un resultado óptimo, si te gustan los esmaltes oscuros o rojos, a la cuarta vez que lo usas el producto que impregna la esponjita está tan sucio que te deja el dedo todo manchado. Yo sigo repitiendo porque para esos momentos en concreto no he encontrado nada mejor.

– Esmalte de la colección Season Extremes en el tono 02 Brightmates de Essence y esmalte de la linea Nail colour 3 en el tono 03 Kiss on top of the Rock de Essence: Os hablo de ellos en el mismo apartado porque en esencia son lo mismo, pero solo que una de los dos pertenece a una edición limitada. Como veis es un esmalte en dos partes: en una hay el esmalte en sí, el color, y en la otra una top coat con algún acabado, en este caso una especie de brillo naranja. He de decir que la formulación de estos esmaltes me pareció una maravilla: cubrían en una capa perfectamente, el color era precioso y aguantaba mucho. Pero me parece que el envase es un fallo y que por eso no calaron mucho en el público y los retiraron. Como veis he acabado el color pero no el top coat, que en muchas ocasiones me parecía innecesario; además, pude apreciar que se le separaban los componentes con mucha facilidad, aunque si lo agitabas volvían a mezclarse y la calidad del esmalte había variado en nada. Pero claro, yo veía en los stands los que estaban a la venta ahí con todos los componentes separados y daban la sensación de estar pasados y no me extrañaba nada que la gente no los comprara y acabaran desapareciendo del mueble. Yo tengo más colores y los sigo usando, una pena que no pueda repetir con estos dos, que son mis favoritos.

– Esmalte en el tono Y118 de Yes Love: Nunca había comprado un esmalte en un bazar chino, pero cuando vi este color no pude resistirme. Además había visto en Youtube que la gente usaba esta marca y no les daba problemas. Pues yo los tuve, aunque no fue nada grave; aun así, lo tiro entero. Cubre con una sola capa y el color es una pasada, pero a la hora de retirarlo es una faena; cuesta muchíííísimo, es un engorro. He probado con distintos quita esmaltes y con ninguno va la cosa mejor. Que se adhiera tanto a la uña me da mal rollo, por eso lo tiro.

– Esmalte Colour & Go en el tono 01 Absolute Pure de Essence: Un esmalte transparente sin más. En mis inicios lo usaba de top coat para los esmaltes de color y así dar más brillo, pero ahora que hay mil y de mil precios no voy a repetir con él, aunque no cumplía mal con la función que le daba.

Colonias:

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– Monogotas de Chocolate de Deliplus: ¿Cómo algo que se supone que huele a chocolate puede ser tan desagradable al olfato? Creo que con esto lo digo todo: no me gusta y no repetiré.

– Eau de toilette de Cártier Declaration Essence: Me gusta probar muestras de perfumes y colonias porque me da la oportunidad de salir de lo que uso siempre y descubrirme olores a los que en un principio no les prestaría atención. En este caso esta colonia me ha gustado, voy a echarle un ojo aunque por la marca imagino que será cara.

¡Y hasta aquí la entrada de hoy! Espero que la hayáis disfrutado y que os sea de utilidad.

¡Hasta la próxima!

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2 thoughts on “Productos terminados IV

  1. Madre mía que cantidad de terminados! Me ha gustado mucho la entrada y coincidimos en varias cosas.
    Tenemos la misma “costumbre”, a mí también me gusta tener en casa una cajita de maderas de oriente, aunque no los uso, pero de vez en cuando me entra la nostalgia, y ese olor que me encanta! Mi abuela hace poco me regaló un frasco de la colonia de su época que conservaba casi entero, lo guardo como un tesoro.
    Una vez compré el limpiador 4en1 de essence y me pasó igual, me ardía la cara al usarlo, fatal.
    Hace tiempo que cuando lo veo me llama el vinagre de frambuesa, después de leerte puede que clo compre un día.
    También uso el aceite de coco de prelavado, me encanta!!!
    Un beso!!

    • Son acumulados de unos cuantos meses xD Me gusta mucho escribirlas pero me da una pereza enorme hacer las fotos a los productos 😒
      Del perfume de Maderas de Oriente mi madre conserva un frasquito vacío que fue de mi abuela y lo fuerte es que, aunque poco, sigue oliendo 😍
      Te recomiendo muchísimo el vinagre de frambuesa para el pelo, yo personalmente noto la diferencia. Estuve un tiempo sin usarlo para comprobarlo y efectivamente no tenía el pelo tan brillante; también comprobé que no me afecta nada al tinte, el color no se pierde ni más ni menos.
      ¡Muchísimas gracias por comentar siempre, tanto aquí como por Instagram! 😘😘😘

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